Casa del Té de Terunobu Fujimori.


Terunobu Fujimori, es un destacado historiador de la arquitectura japonesa moderna que comenzó a diseñar su propia arquitectura en 1990. Desde entonces, ha creado una serie de edificios originales no consolidados por las formas o estilos anteriores, ofreciendo sorpresas continuas dentro del mundo de la arquitectura.
La arquitectura surrealista de Fujimori apareció en medio de la arquitectura japonesa contemporánea hace 15 años. Fujimori busca más bien al pasado que al futuro, utilizando materiales naturales en bruto, tales como tierra, piedra, madera, carbón y la corteza de los árboles. Con el agregado de plantas en sus edificios, Fujimori expresa su profundo interés en la relación entre arquitectura y naturaleza.
Fujimori dice “Quiero crear un espacio en donde podamos disfrutar lejos de nuestra vida cotidiana, un espacio con un pequeño fuego en donde la gente pueda disfrutar un té”.



Me encanta la visión de este señor, y como con cosas tan simples crea universos y ambientes geniales donde la naturaleza y el ser humano se unen. 


 El interior está cubierto de yeso y las esteras son de bambú.


Los sencillos y a la vez sofisticados diseños de Terunobu Fujimori (1946) son fascinantes: arcaico, excéntrico, poético y ecológico, casi todos ellos están fabricados con materiales simples y tradicionales, como la tierra, la piedra, la madera, el carbón, la corteza y mortero.  Sus estructuras sirven de modelo para una generación de jóvenes arquitectos internacionales que valoran un modo de construcción que es ecológico, históricamente consciente y sostenible.










New London Ledge, un edificio único en el mundo



El faro New London Ledge se encuentra situado en la desembocadura del rio Tamesis en Connecticut, EE.UU y aunque suene increible es un edificio parecido a una mansión, solitaria en el mar, y construido en una pequeña isla artificial, que sirve de referencia para la navegación. Constituye un símbolo en el transporte marítimo de New London y lleva mas de 100 años funcionando. Su construcción data del año 1909 y el faro se asienta sobre un llamativo edificio de tres pisos con once habitaciones de ladrillo y granito. El diseño está inspirado en el renacimiento colonial y el estilo del segundo imperio francés debido a la influencia de Edward Harkness y Morton Plant, unos ricos hacendados de la zona.

Cuando el faro se encendió por primera vez, el periódico local informó de que la luz se podía ver hasta 18 kilómetros de distancia. Tres fareros se encargaban de realizar el mantenimiento y las reparaciones que un faro necesita. Sobrevivieron al huracán de 1938, cuando las olas se estrellaron contra el segundo piso y se refugiaron arriba, en la sala del faro, pero no sobrevivieron al avance tecnológico ya que en 1987, el faro fue automatizado eliminando la necesidad de la asistencia de fareros.


El Faro fue originalmente equipado con una lente Fresnel de cuarto orden, hecha en Francia, que hoy en dia se encuentra expuesta en la Casa de Aduanas de New London. Esta lente fue realizada por Augustin Fresnel y es una auténtica joya, una obra de arte hecha en vidrio. La baliza emitía tres destellos blancos seguido de un destello rojo cada treinta segundos.


Debido a que el faro ya no está habitado, por funcionar automáticamente desde 1987, las duras condiciones del mar, la lluvia, nieve, humedad, el viento y el sol se han tomado su peaje con el faro y han deteriorado seriamente el edificio. En el pasado, se realizaban excursiones turísticas pero el estado actual del faro lo hace inseguro para los visitantes y en mayo de 2010 el Servicio de Guardacostas lo declaró cerrado para el acceso al público y no se volverá a abrir hasta que se realicen multitud de reparaciones.


El faro es localmente famoso por las historias que circulan sobre la presencia de un fantasma que presuntamente frecuenta el edificio. Los fareros que lo habitaban hace años, antes de automatizarse la gestión, informaron sobre extraños sucesos paranormales, puertas que se abrían o cerraban en mitad de la noche, la televisión y la radio que se encendían y apagaban de manera inexplicable y en algunas zonas de la casa había una sensación muy intensa de frío  La sirena de niebla a veces parecía que tenía una mente propia y comenzaba a alertar sin motivo.


La historia cuenta que en una fecha no del todo clara, entre 1920 y 1930, uno de los fareros, John Randolph apodado "Ernie", al conocer que su joven esposa le había sido infiel con el capitán de un ferry de la zona y deprimido por el engaño, se suicidó saltando desde el techo del faro. Desde entonces, el fantasma de Ernie deambula errante y, de vez en cuando, el pálido espectro de un hombre alto y barbudo, vestido con un impermeable, es visto rondando la zona.


A finales de la década de 1990, un reportero de la televisión de Japón pasó una noche en el interior del faro para investigar la historia de Ernie, y manifestó que durante toda la noche se escucharon unos susurros ligeramente audibles, tal y como aparece en un episodio de la ABC Family 's Scariest Places On Earth. El faro ha sido investigado también por los miembros de The Atlantic Paranormal Society, investigación que fue retransmitida en un episodio de la serie Ghost Hunters en el año 2005. Tras la investigación, anunciaron que algunos fenómenos inexplicables estaban ocurriendo en el faro, pero concluyeron que no existía evidencia suficiente para determinar la existencia de actividades paranormales.


En 1987 se creó la Fundación Ledge Lighthouse, organización sin fines de lucro, con el objetivo de mantener el edificio del faro. El objetivo de esta fundación es mantener el faro, dar a conocer su historia y gestionar su reutilización como un museo y galería de atracción turística. La restauración del faro, tras unos años de mantenimiento, está actualmente en marcha, una vez realizado el análisis de la construcción para evaluar su estado y determinar lo que hay que hacer para estabilizarlo y evitar un mayor deterioro. En la primavera de 2010 y nuevamente en el 2011, los equipos de voluntarios han estado trabajando duro en su interior y tienen previsto destinar 8 habitaciones para la historia del Faro con una galería de fotografías, otra de exposiciones, una sala del farero decorada en el estilo original y mucho más.


La fundación está abierta a todo tipo de ayuda que le puedas ofrecer, incluso si estas dispuesto a arremangarte la camisa y ayudarles a pintar y restaurar el faro. Si quieres ponerte en contacto con ellos puedes hacerlo en Ledgelighthouse, que es la página web de esta ONG.

Construcción:

La base está rodeada por un depósito de 82 pies cuadrados  y  10 pies de profundidad.
La bodega contiene dos cisternas de agua.
El faro, de hierro fundido, se eleva desde el centro del techo del edificio abuhardillado.
La linterna tenía originariamente una lente de Fresnel con una lámpara incandescente de vapor de aceite. Para la lente giratoria poseía un mecanismo de relojería que se mantenía cada cuatro horas.
Cuando fue encendido tenía un rango de luz de 18 NM y su característica era de 3 destellos blancos seguidos de uno rojo cada 30 segundos, en 1911 se añadió una señal de niebla.
La base del New London Ledge era en principio una cuna de madera de pino amarillo del sur y 9 Tm de hierro y acero, se construyó en tierra, en Groton, y para llevarlo a su destino se utilizaron cuatro remolcadores de arrastre , el viaje duró ocho horas; la base de madera se relleno de hormigón, grava y riprap y se hundió a 28 pies, por encima se construyó un muelle de hormigón de 18 pies bajo el agua, y encima de todo ello, el faro de 52 pies cuadrados y 34 pies de altura, todo ello de ladrillo.



Casas Arbol, una tendencia ecologica


Quien no ha soñado alguna vez con construir una casa sobre un árbol?, al menos de pequeño.
Esta forma de construir un espacio habitable surge en los últimos tiempos con fuerza como un nuevo modo de diseñar casas ecológicas, que además de contribuir a proteger los bosques, supone una alternativa de vida. Es la última tendencia de las casas eco o de la arquitectura ecológica.

Cada vez existen más empresas constructoras de este tipo de casas. Las hay de todo tipo, destinadas sobre todo al turismo como una forma de alojamiento rural alternativo que ofrece a los amantes de la naturaleza sumergirse de lleno en el bosque.



Hoy en día el concepto Tree houses o casas sobre árbol se ha convertido en una filosofía que apuesta por desligarse de lo mundano y lo industrial para vivir de manera más armoniosa, e incluso mágica, con la naturaleza.


Esta nueva forma de construir tiene relación con el sueño que todos hemos tenido de niños y con las historias que hemos escuchado de nuestros mayores. Ahora la arquitectura se inspira en la naturaleza y convierte en realidad nuestro sueño, con el menor impacto sobre el espacio natural.


Este diseño en concreto (Roost Treehouse) me ha enamorado por su aspecto elegante, futurista y el empleo de materiales que se integran tan perfectamente en el entorno natural que casi se diría que se camuflan en la foresta. La idea es de Antony Gibbon  y es una pena que en su web no haya podido encontrar imágenes del interior, aunque nos comenta que estos habitats arboreos están diseñados para dos personas. 


Inhabit  Treehouse es otra estructura en la misma linea de Antony Gibbon.













El Faro de Bell Rock, una obra maestra de ingeniería

Nunca antes se había construido un faro en un arrecife sumergido la mayor parte del tiempo y su construcción fue una verdadera proeza de la ingeniería de la época

Hasta que se construyó el faro de Robert Stevenson, los marinos que navegaban por la costa este de Escocia sentían auténtico terror al arrecife Inchcape, unas rocas traicioneras que se encuentran sumergidas la mayor parte del día, a pocas millas de la localidad de Arbroath. En escritos de la época, se hace referencia a la actuación del abad de Arbroath que instaló una campana anclada al arrecife, accionada con el propio oleaje, para avisar a los navegantes desprevenidos. Este hecho, del que no existe constancia fehaciente, renombra popularmente al arrecife como Bell Rock, nombre que posteriormente recibe también el faro que se decidió construir allí tras una terrorífica tormenta que hizo naufragar, en 1799, a 70 navíos en la zona.



Bell Rock es el faro más antiguo (situado en un arrecife en medio del mar) en funcionamiento del mundo y es considerado una obra maestra de ingeniería. Nunca antes se había construido un faro en un arrecife sumergido la mayor parte del tiempo (solo se descubre 2 veces al día, en periodos muy cortos) y su construcción fue una verdadera proeza de la ingeniería de la época. Se encuentra enclavado sobre el arrecife de Inchcape en el Mar del Norte cerca de Arbroath, Angus en Escocia, un lugar estratégico en medio de las rutas de navegación mas frecuentadas hacia los fiordos.



La propuesta de construcción y el diseño fue realizado por Robert Stevenson, abuelo del famoso escritor y autor de "La isla del tesoro" Robert Louis Stevenson, y las obras empezaron en el año 1807 para terminar a finales de 1810 e inaugurarse en 1811. Este año celebra su segundo centenario sin haber sufrido, hasta la fecha, ninguna modificación estructural sobre la construcción original.

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 Faros en la tormenta es un pequeño vídeo que nos permite hacernos idea bastante precisa del infierno que debía suponer trabajar en un faro.


Su construcción estuvo plagada de dificultades y se produjeron numerosos accidentes. Como ayuda a las obras y alojamiento para los obreros se utilizaron 2 barcos, el Pharos que servía además de buque faro, fondeado a 2 millas del arrecife y el Smeaton, construido específicamente para la ocasión. La plantilla total de trabajadores rondaba las 110 personas y estaba compuesta por unos 60 artesanos, 35 marineros y 15 capataces, además del caballo Bassey que tiraba del carro que transportaba las piedras para la construcción del faro, desde Arbroath hasta el puerto donde se embarcaban. En una ocasión, el Smeaton se desprendió accidentalmente de su amarre, alejándose en poco tiempo varias millas e incapaz de regresar a tiempo al arrecife, antes de que éste se sumergiera con la marea. 32 hombres se quedaron aislados en la roca con sólo dos pequeñas embarcaciones donde no cabían todos. Cuando la desgracia estaba a punto de suceder, apareció un barco inesperadamente, a través de la bruma, y pudo rescatarles milagrosamente. Su aparición ese día salvó muchas vidas, pero a consecuencia del accidente, 18 hombres se negaron a embarcar hacia la Roca al día siguiente. Unos meses mas tarde se destinó otra embarcación, el Sir Joseph Banks, al servicio de las obras y como ampliación del alojamiento, el Pharos quedó como faro provisional y el Smeaton se dedicó al transporte del material para la construcción.


Al principio, apenas se podía trabajar 2 horas dos veces al día, coincidiendo con la marea baja, y las condiciones de trabajo eran muy duras. Los obreros trabajaban hasta que la marea subía y cuando el agua les llegaba por encima de las rodillas tenían que volver al barco. El trabajo era muy lento y laborioso debido a que usaban picos simples, que necesitaban un constante afilado ya que Stevenson no podía usar la pólvora por miedo a dañar la roca misma. A causa de la pérdida de tiempo que suponía el ir y venir de la embarcación donde se alojaban, se decidió construir una cabaña al lado del arrecife para el alojamiento y los talleres. Sobre un lecho de enormes troncos de madera encajados en las rocas y asegurados con barras de hierro, clavadas en el arrecife, se levantó la cabaña a finales de 1807. Se instalaron varias fraguas en la cabaña para reparar sobre la marcha instrumentos dañados, que además sirvieron para ayudar a tender un puente entre la cabaña y la zona de construcción por donde podían circular, por medio de raíles, pequeños vagones de transporte de material, lo que facilitó en gran medida el avance de las obras, aunque en los dos primeros años solo se pudo trabajar un total de 300 horas, debido a las difíciles condiciones del lugar.


La necesidad de adelantar el curso de las obras, obligó a trabajar durante las horas de oscuridad, cuando era necesario. Uno de los albañiles, John Bonnyman, perdió un dedo mientras usaba la grúa móvil y fue calificado para convertirse en uno de los guardianes del faro, como compensación. Mas adelante, se produjo otro incidente que provocó la muerte de James Scott, uno de los jóvenes marinos a bordo de la Smeaton, a causa de una boya que se soltó chocando contra el barco con tal fuerza que fue arrojado al agua, junto a otro marinero. Al quedar inconsciente por el golpe, se ahogó, salvándose sin embargo su compañero que pudo luchar por su vida. También, uno de los principales constructores, Michael Wishart, tuvo un grave accidente al derrumbarse una de las grúas quedando atrapado debajo de la maquinaria. Por suerte pudo ser trasladado a Arbroath a tiempo y se recuperó totalmente, convirtiéndose en segundo guardián del faro cuando las obras terminaron. Menos suerte tuvo uno de los obreros, William Walker, cuando fue aplastado por una enorme piedra que le cayó encima mientras trabajaba cerca de la cabaña. Otra muerte mas se produjo cuando Charles Henderson, uno de los jóvenes forjadores, se deslizo de la escala de cuerda que unía el faro con la baliza cayendo al mar y ahogándose posteriormente. También se produjeron señales de descontento entre los marineros, que se quejaban por las condiciones de trabajo y sobre todo por sus raciones de cerveza, que consideraban escasa. Se produjo un motín y los cabecillas que se negaron a continuar sin un aumento de la cantidad de alcohol fueron enviados de vuelta a Arbroath y despedidos fulminantemente.


Una vez acabada la torre, se instaló el primer aparato óptico, catóptrico, montado en un marco rotatorio, movido por un mecanismo de relojería y dotado con 24 reflectores parabólicos fabricados en cobre y terminados en plata pulida para otorgarles capacidades reflectantes. Fue el primer faro con luz giratoria de Escocia. Las luces se alimentaban con aceite de ballena (espermaceti) hasta que en 1877 se cambió a parafina vaporizada. Mas adelante, en 1902, se cambia la óptica y se instalan lentes de Fresnel y en 1964 se cambia de nuevo la alimentación instalándose generadores diesel y una potente lámpara incandescente. También se cambia de nuevo la óptica y se instala otra que se monta sobre un moderno pedestal giratorio. Finalmente, en 1999, se instalan nuevas lámparas alimentadas por energía solar.


Durante los 200 años que lleva funcionando, el faro sólo ha permanecido apagado durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, en la que solo se encendía para facilitar el paso de los navíos que avisaban con antelación. A consecuencia de un fallo en las transmisiones, en 1915, se produjo un grave accidente cuando el crucero acorazado británico HMS Argyll envió la señal de paso y ésta no fue transmitida al faro debido al mal estado del mar, por lo que el faro permaneció apagado. El HMS Argyll embarrancó en el arrecife y quedó totalmente destrozado pero toda su tripulación se salvó y el barco fue posteriormente volado para hundirlo totalmente. La necesidad de mantener el secreto sobre las pérdidas navales durante la guerra hizo que nunca saliera a la luz este accidente, hasta que gracias a los esfuerzos de investigación del periodista escocés James Murray, salieron a la luz todos los detalles del suceso. Evans, un guardiamarina del Argyll le relató: "Esa noche fue una de las peores que recuerdo de los muchos años que he navegado, los vientos tenían la fuerza de una tormenta, el mar parecía una montaña y la espesa niebla junto a las fuertes lluvias formó una combinación tan desagradable como la peor que cualquier hombre de mar puede enfrentar". Fue un triste final para un barco, construido en 1904, que era uno de los mejores cruceros de guerra en ese momento.


Durante la Segunda Guerra Mundial fue el objetivo de cazas enemigos que lo ametrallaron en varias ocasiones, sin graves daños, y en una ocasión fue bombardeado pero la falta de puntería del atacante le salvó una vez mas y la bomba explotó a unos 10 metros de la base de la torre. El peor accidente, tuvo lugar en 1955, cuando un helicóptero militar británico, en un vuelo rutinario de entrenamiento, se estrelló contra la cúspide del faro, precipitándose al mar a consecuencia del impacto. Toda la tripulación falleció, pero ninguno de los tres fareros recibió daño alguno. La óptica del faro quedo dañada y estuvo apagado varios días hasta que pudo desembarcar un equipo de emergencia para repararlo.


El faro, en su origen, tenía 5 habitaciones: el almacén de víveres, situado en la zona mas baja, otro almacén situado mas arriba para depósito de combustible, el dormitorio para los tres fareros que atendían el faro, la cocina y el comedor en otra planta superior y por último la biblioteca, situada justo debajo de la sala de las lámparas. En 1975, se construyó un helipuerto que sólo se puede utilizar durante la marea baja y cuando el clima es favorable. Lamentablemente la pista de aterrizaje y la pasarela están muy dañadas en varios lugares y serían necesarias algunas reparaciones. El faro fue automatizado en 1988 y es visitado un par de veces cada año para trabajos de mantenimiento controlados desde Northern Lighthouse Board en Edimburgo.



Simulación de las olas rompiendo en un faro.

Mas información: Tectonica-Blog


Menno Aden y la captura de los pequeños espacios



El fotógrafo Menno Aden empezó su carrera fotografiando las habitaciones de sus amigos en Berlín, una ciudad conocida por la vida modesta, los arriendos baratos y los departamentos muy pequeños. Inspirado por las vidas y pertenencias dispersas de sus compañeros, desarrolló la serie Room Portraits -a través de vistas a vuelo de pájaro-, como una nueva manera de retratar a las personas y sus formas de habitar el espacio reducido.


A través de esta nueva perspectiva, las fotografías de Aden logran capturar la personalidad y la esencia de los habitantes de cada habitación, sin tener que dar la cara. Con trípodes y otros métodos logra obtener la altura adecuada, usando un lente gran angular para capturar el ambiente en su totalidad. 


La perspectiva transforma las plantas de los espacios en vistas tridimensionales. Traducidas a fotografías expuestas en una galería, la imagen resultante puede ser desorientadora, traicionando en un primer momento su identidad como dormitorios o salas de estar. 


Las camas sin hacer aparecen como manchas de colores, las alfombras y los suelos como una trama de fondo y los muebles y objetos como figuras geométricas. Aunque los elementos personales de cada residente están presentes, la perspectiva crea una desconexión, haciendo que cada cosa forme parte de un total en lugar de un objeto específico y aislado. 


La vista aérea también traiciona la limpieza de una habitación. Las superficies actúan como un espacio negativo, incluso la más desordenada de las habitaciones parece de alguna manera ordenada. El trabajo de Aden fusiona los planos de planta con el retrato, mostrando la belleza de la vida en un espacio pequeño para convertirlo en una obra de arte.